Tantawawas
Los panes con forma de figura de Todos Santos, con masa dulce enriquecida y carita de yeso. La receta y el significado de cada forma.
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Recetas por tipo
Marraqueta, cuñapé, pan de arroz y los panes dulces de fiesta, con las masas explicadas para hornos de casa.
La última de esta secciónTantawawasLa panadería boliviana tiene un problema de altura, en sentido literal. Las recetas que circulan están pensadas para La Paz o Cochabamba, donde la levadura trabaja más rápido porque hay menos presión atmosférica, y aplicadas al nivel del mar producen masas que fermentan de más o de menos. Aquí cada receta indica los dos tiempos: el de altura y el de costa.
La marraqueta paceña es el caso más conocido y el más difícil de reproducir fuera: su corteza depende de vapor en los primeros minutos de horneado y de una fermentación corta. Un horno doméstico puede acercarse bastante con una bandeja de agua hirviendo en la base, y eso es lo que explican estas recetas, en vez de prometer un resultado idéntico al de la panadería de la esquina.
Junto al pan salado está la repostería de harina de las fiestas: los chambergos potosinos, bañados y espolvoreados, y los panes dulces que aparecen en Todos Santos, donde no son adorno sino parte del rito, con formas que representan escaleras, caballos y figuras que acompañan a las almas. Esa parte está enlazada desde el calendario gastronómico, porque tiene fecha.
En el oriente el almidón de yuca reemplaza a la harina de trigo y produce otra cosa distinta: el cuñapé y el pan de arroz no llevan gluten, no se amasan igual y no se conservan igual. Se comen el mismo día, tibios, y cualquier intento de guardarlos para mañana termina en una piedra.
Los panes con forma de figura de Todos Santos, con masa dulce enriquecida y carita de yeso. La receta y el significado de cada forma.
Ver recetaLos buñuelos son una masa frita de Todos Santos y de Navidad, esponjosa por dentro y crujiente por fuera, servida con miel de caña y api.
Ver recetaEl pan de La Paz, de corteza crujiente y miga hueca, con los ajustes de horno y de fermentación para hacerlo al nivel del mar.
Ver recetaLa galleta boliviana de harina de maíz y manteca, arenosa y quebradiza, que no falta en la mesa de Todos Santos.
Ver recetaLa masita blanca y quebradiza de Todos Santos, cubierta de glaseado de clara y azúcar. Receta tradicional de la mesa de las almas.
Ver recetaMerengues secos de clara y azúcar, blancos y ligerísimos, que acompañan a las masitas de Todos Santos y a cualquier mesa dulce.
Ver recetaLa masita frita de Potosí, bañada en almíbar y espolvoreada de azúcar, con su masa de yemas y su forma de lazo.
Ver recetaLa empanada dulce de Sucre, rellena de queso y cubierta por un baño blanco de clara y azúcar que se seca al horno.
Ver recetaEl pan sin gluten del Beni, de harina de arroz, queso y yuca, horneado sobre hoja de plátano. Tierno por dentro y crujiente por fuera.
Ver recetaLa marraqueta paceña es el pan boliviano más conocido y el más difícil de reproducir. Su corteza depende de dos cosas que la altura regala en La Paz y que al nivel del mar hay que fabricar: una fermentación corta, porque con menos presión atmosférica la levadura trabaja más rápido, y vapor en los primeros minutos de horneado.
En un horno doméstico se consigue bastante con una bandeja metálica con agua hirviendo en la base del horno y la temperatura al máximo durante los primeros diez minutos. La receta de esta sección indica los dos tiempos de fermentación, el de altura y el de costa, en vez de prometer un resultado idéntico al de la panadería de la esquina.
En el oriente el almidón de yuca reemplaza a la harina de trigo y produce algo distinto. El cuñapé y el pan de arroz no llevan gluten, no se amasan igual —la masa es pegajosa y no se trabaja, se junta— y no se conservan igual: se comen el mismo día, tibios, y cualquier intento de guardarlos para mañana termina en una piedra.
Son también la puerta de entrada más fácil a la panadería boliviana, porque no dependen de un amasado ni de una fermentación: se mezclan, se forman y se hornean.
Junto al pan salado está la repostería de harina de las fiestas. Los chambergos potosinos van bañados y espolvoreados; los buñuelos se comen con api y miel y son el desayuno de feria por excelencia; las tawa tawas son la masa frita de Carnaval; los rosquetes, los maicillos y los suspiros son la repostería seca que se guarda semanas.
Y están las tantawawas, que no son adorno: son los panes con forma de niño, escalera o caballo que se ponen en la mesa de Todos Santos y que forman parte del rito. El calendario gastronómico dice cuándo se hacen y por qué.
La harina boliviana de panificación es más floja que la de fuerza europea, así que una receta copiada tal cual puede salir con demasiada tenacidad. Cuando la masa cuesta estirarse, lo que sobra es gluten: se deja reposar veinte minutos y se vuelve a intentar antes de añadir harina.
Las recetas de esta sección dan las señales visuales que importan más que los minutos —el color exacto al que hay que sacar el pan, cómo suena al golpear la base— porque dos hornos domésticos nunca están a la misma temperatura real. Si hay que convertir medidas de una receta familiar en tazas, el conversor de medidas usa la densidad real de cada harina.
Alargando la fermentación respecto a la receta paceña y generando vapor en el horno durante los primeros minutos: una bandeja metálica con agua hirviendo en la base y el horno al máximo. La fermentación corta y la presión baja de La Paz son las dos cosas que hay que compensar.
El cuñapé y el pan de arroz, hechos con almidón de yuca y harina de arroz, y el sonso de yuca. No se amasan: la masa es pegajosa y solo se junta. Se comen el mismo día, tibios, porque al enfriarse endurecen mucho.
Panes dulces con forma de niño envuelto, escalera, caballo o sol que se hornean para Todos Santos. No son decoración: cada forma tiene un papel en la mesa de ofrenda, y la escalera representa el camino que recorren las almas.
Casi siempre porque la harina tiene más fuerza que la boliviana de panificación y el gluten está demasiado desarrollado. La solución no es añadir harina: es dejar reposar la masa veinte minutos tapada y volver a estirarla.
La marraqueta y los panes de trigo aguantan un día bien y se recuperan con unos minutos de horno. Los de almidón de yuca —cuñapé, pan de arroz— se comen el mismo día. La repostería seca de fiesta, como los rosquetes y los maicillos, dura semanas en un recipiente cerrado.
4 de los nueve departamentos
La misma sección repartida por su origen: cada departamento tiene su propia página con sus recetas, su despensa y su contexto.
VallesChuquisacaLas recetas de Sucre y Chuquisaca: chorizos, mondongo, empanadas blanqueadas y las masitas de Todos Santos.4 recetas
AltiplanoLa PazLas recetas paceñas: fricasé, sajta, plato paceño, anticuchos y la marraqueta. Cocina de altura, chuño y ají amarillo.3 recetas
OrienteBeniLas recetas benianas: masaco, pan de arroz, pescado de río y la cocina amazónica de llanura.1 receta
AltiplanoPotosíLas recetas potosinas: kalapurca, chambergos, ají de papalisa y la cocina de altura del sur boliviano.1 recetaLas mismas recetas, repartidas por tipo de plato
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