Caldo de cardán
El caldo boliviano de rabo de res, largo y gelatinoso, con fama de levantar muertos después de una noche larga.
Ver receta
Recetas por tipo
Las sopas del recetario boliviano, del chairo paceño a la sopa de maní, con las proporciones y los tiempos de una cocina de casa.
En Bolivia la sopa no es un entrante: es la primera mitad del almuerzo, y en muchas casas la parte que de verdad alimenta. Por eso llevan carne, no solo caldo, y por eso casi ninguna se sirve sin un almidón dentro. A 3.600 metros, un plato caliente y contundente al mediodía no es una preferencia gastronómica, es una necesidad práctica.
Las familias de sopa se distinguen por lo que las espesa. El chairo se apoya en el chuño molido y la carne de res; la sopa de maní, en el maní crudo licuado, que le da un color ocre y una textura que ninguna crema industrial imita; la lawa, en harina de maíz; la kalapurca potosina, en una piedra volcánica al rojo que se echa al plato y lo termina de cocer delante de quien lo va a comer. Cambiando el espesante cambia la sopa entera, aunque el resto de ingredientes se parezca.
Aquí están escritas con las cantidades para cuatro personas y con el detalle que suele faltar en las versiones copiadas: cuánto rato tiene que hervir el maní antes de que deje de saber a crudo, cuándo entra la papa para que no se deshaga, y qué hacer si la sopa queda corta de sal después de reducir. Cada receta indica también cómo se comporta al día siguiente, porque la mayoría mejora.
Para cocinarlas fuera del país, el punto crítico casi siempre es el chuño y el maní crudo. Ambos tienen ficha en el glosario con dónde conseguirlos y con qué sustituirlos sin desarmar el plato.
El caldo boliviano de rabo de res, largo y gelatinoso, con fama de levantar muertos después de una noche larga.
Ver recetaEl caldo boliviano de pata de res con mote y menudencias, de cocción muy larga y textura gelatinosa. Desayuno de mercado.
Ver recetaLa sopa boliviana de pollo con arroz, verduras y maní, de olla larga y caldo dorado. El plato de los domingos y de los convalecientes.
Ver recetaLa sopa espesa del altiplano con chuño molido, carne, cordero y verduras. La receta completa con los tiempos reales de cada paso.
Ver recetaEl plato cochabambino de fideo con ají, papa y carne, servido con huevo y queso. Sencillo, rojo y contundente.
Ver recetaLa sopa que se termina de cocinar en el plato con una piedra volcánica al rojo vivo. Espectáculo y receta, con las precauciones necesarias.
Ver recetaLa sopa espesa de maíz tierno molido de los valles bolivianos, con queso y hierbabuena. Cremosa sin llevar una gota de nata.
Ver recetaLa sopa paceña de chuño con carne y queso, sencilla y de despensa. Con el remojo y el estrujado bien explicados.
Ver recetaLa sopa boliviana de quinua real con verduras y carne, ligera y nutritiva. Con el lavado del grano bien explicado.
Ver recetaLa sopa de maní paceña, con el maní crudo licuado, carne de res y papas fritas por encima. Cantidades pesadas y tiempos reales.
Ver receta