Comidas Bolivianas
Buscar

Colección

Recetas con huevo

Silpancho, trancapecho, majadito, ensalada rusa y las masitas de yema: dónde manda el huevo en la cocina boliviana.

El huevo tiene en la cocina boliviana dos papeles muy distintos y conviene separarlos.

El primero es el de remate. Un huevo frito con la yema líquida corona el silpancho, el trancapecho y el majadito, y su función no es decorativa: la yema se rompe sobre el plato y hace de salsa. Con la yema cuajada, esos tres platos pierden la mitad de la gracia. El huevo duro cumple otro papel parecido en las salteñas, en las papas rellenas y en el charquekán, donde aporta contraste de textura.

El segundo es el de estructura, sobre todo en la repostería colonial de Sucre y Potosí. Los rosquetes, los maicillos y los chambergos se sostienen sobre yemas batidas, sin levadura; los suspiros son claras y azúcar y nada más. Hay ahí un sistema pensado: las masitas de yema y las de clara se hacen en la misma tanda para no desperdiciar nada.

Y hay un tercer uso, menos visible, en los guisos: huevo batido en hilo añadido al final de una sopa, que cuaja en hebras y da cuerpo. Aparece en versiones caseras de la sopa de chuño y del arroz con queso.

Si buscas recetas económicas y rápidas, esta página es un buen punto de partida: casi todo lo que hay aquí se resuelve en media hora.